En una ciudad con una crepería por calle, la galette clásica ya no basta: hace falta un motivo para volver a la tuya. Una tarjeta en el móvil, visitas que cuentan y un cuenco de sidra gratis al final del camino. Para la crepería es un software de fidelización que da el motivo para volver: un programa legible, una tarjeta en el móvil y notificaciones para las noches tranquilas.
Gratis, clientes ilimitados, sin tarjeta bancaria. Listo en 15 minutos.
Creas tu tarjeta en línea y colocas el cartel con su código QR en el mostrador. El cliente lo escanea una sola vez con la cámara: su tarjeta se añade a Apple Wallet o Google Wallet, sin ninguna aplicación que instalar. En cada visita, escaneas su tarjeta (o tu TPV se encarga): los sellos o puntos se acumulan, y la recompensa se desbloquea sola.
En una crepería, el modo puntos encaja con los dos servicios: cada euro de galette, crepe o sidra abona un punto. Al llegar a 100 puntos, el menú completo de galette, crepe y sidra es gratis. La mesa familiar del domingo acumula rápido, el comensal solo del mediodía avanza a su ritmo, y todos salen ganando. Las estadísticas del plan Pro te dirán después quién vuelve y cuándo.
En la caja, al pagar: escaneas su tarjeta o la abonas mientras se pone la chaqueta. En la sala, el cartel junto al mostrador basta para los nuevos.
Claro: el cucurucho de crepes del miércoles abona sus puntos como una comida completa, en proporción al importe. A menudo es por la merienda de los niños que las familias se hacen habituales del domingo.
Porque el martes por la noche también existe: la fidelización desplaza parte del exceso del domingo hacia entre semana, sobre todo cuando una notificación del plan Pro anuncia una galette del mes reservada a los titulares de la tarjeta.
La tarjeta de fidelización básica es gratuita, sin límite de clientes y sin permanencia. El plan Pro, todo incluido por 49 € al mes IVA incl., se contrata cuando quieras.