Entre los habituales del mediodía y los ocasionales de la noche, tu sala está llena de clientes que no conoces. Una tarjeta en su móvil convierte una comida correcta en una cita regular. En sala, es un software de fidelización que cabe en un móvil: configuras el programa una vez, el escaneo o el TPV hace el resto, y las estadísticas dicen qué servicio fideliza de verdad.
Gratis, clientes ilimitados, sin tarjeta bancaria. Listo en 15 minutos.
Creas tu tarjeta en línea y colocas el cartel con su código QR en el mostrador. El cliente lo escanea una sola vez con la cámara: su tarjeta se añade a Apple Wallet o Google Wallet, sin ninguna aplicación que instalar. En cada visita, escaneas su tarjeta (o tu TPV se encarga): los sellos o puntos se acumulan, y la recompensa se desbloquea sola.
En un restaurante, el modo puntos es el más justo: 1 € gastado = 1 punto, y una recompensa a los 150 puntos (un entrante o un postre gratis). Cuenta la cuenta media, no solo la visita. Con la conexión con el TPV (plan Pro), los puntos se abonan solos al cobrar: tu equipo no tiene que hacer nada.
Puntos, casi siempre: recompensan la cuenta real. Un cliente que viene con cuatro cubiertos acumula más rápido que una comida en solitario, lo que es lógico y motivador.
Si tu TPV está conectado (plan Pro), no: los puntos se abonan automáticamente al cobrar. Si no, el escaneo al pagar la cuenta lleva dos segundos.
Sí: las notificaciones ilimitadas del plan Pro aparecen en la tarjeta de todos tus clientes. «Esta noche, kir gratis para los titulares de la tarjeta», enviado a las 16 h, es el tipo de mensaje que llena una sala un martes.
La tarjeta de fidelización básica es gratuita, sin límite de clientes y sin permanencia. El plan Pro, todo incluido por 49 € al mes IVA incl., se contrata cuando quieras.