Tu temporada dura cuatro meses y se juega en la longitud de la cola. La tarjeta digital se instala durante la espera, se sella al pagar y, sobre todo, pasa el invierno en los móviles, lista para la reapertura. Para la temporada es un software de fidelización que se pone en marcha en quince minutos y se duerme en invierno sin costar nada.
Gratis, clientes ilimitados, sin tarjeta bancaria. Listo en 15 minutos.
Creas tu tarjeta en línea y colocas el cartel con su código QR en el mostrador. El cliente lo escanea una sola vez con la cámara: su tarjeta se añade a Apple Wallet o Google Wallet, sin ninguna aplicación que instalar. En cada visita, escaneas su tarjeta (o tu TPV se encarga): los sellos o puntos se acumulan, y la recompensa se desbloquea sola.
En una heladería la mecánica es clarísima: 10 helados y el undécimo gratis, del cucurucho simple a la tarrina para llevar. El cliente escanea el cartel en la cola y su tarjeta está lista cuando llega al mostrador. Y con Pro, la notificación de reapertura es un momento de gloria: «Los helados vuelven el sábado», enviada un jueves de abril a todos los clientes del verano pasado; ninguna publicidad ofrece eso.
No pasa nada: el plan gratuito no tiene duración y las tarjetas se quedan en los móviles todo el invierno, con sus sellos. Tus clientes de septiembre retoman en abril justo donde lo dejaron.
Tú decides al validar: un sello por tarjeta presentada es la regla más habitual. Si toda la familia tiene su tarjeta, cada uno avanza, y son otras tantas vueltas garantizadas.
Sí, con las cuentas de empleado del plan Pro: tu personal de verano escanea y abona, nada más. Tus estadísticas, tus recompensas y tu cuenta quedan fuera de su alcance.
La tarjeta de fidelización básica es gratuita, sin límite de clientes y sin permanencia. El plan Pro, todo incluido por 49 € al mes IVA incl., se contrata cuando quieras.