Tres tomates, un manojo de rábanos, dos aguacates: en una frutería, la fidelidad se construye a pequeños toques, varias veces por semana. La tarjeta digital cuenta cada visita sin llenar nunca la bolsa. Para el puesto es un software de fidelización hecho para tickets pequeños y repetidos: dos segundos por visita y una tarjeta que nadie puede olvidarse en casa.
Gratis, clientes ilimitados, sin tarjeta bancaria. Listo en 15 minutos.
Creas tu tarjeta en línea y colocas el cartel con su código QR en el mostrador. El cliente lo escanea una sola vez con la cámara: su tarjeta se añade a Apple Wallet o Google Wallet, sin ninguna aplicación que instalar. En cada visita, escaneas su tarjeta (o tu TPV se encarga): los sellos o puntos se acumulan, y la recompensa se desbloquea sola.
En una frutería funcionan dos escuelas: el sello por visita, simple y legible (12 visitas y una cesta de temporada gratis), o el punto por euro si tus clientes alternan la compra rápida con la del fin de semana. La oferta flash del plan Pro es tu arma antidesperdicio: «Caja de melocotones a mitad de precio hasta las 19 h», enviada a las 17 h, convierte un excedente en un cliente contento.
No: solo tú y tu equipo validáis una visita, con un simple escaneo en el mostrador. El cliente no puede abonarse nada, ni escaneando el cartel veinte veces.
Precisamente: es en las compras pequeñas y frecuentes donde falla el cartón, olvidado o perdido en el fondo de la bolsa. La tarjeta del móvil está siempre ahí, y doce visitas llegan rápido cuando se viene tres veces por semana.
Con una notificación en la tarjeta de todos tus clientes, ilimitada con el plan Pro: «Ya están las primeras fresas» un jueves por la mañana trae gente a mediodía, sin imprimir ni un cartelito.
La tarjeta de fidelización básica es gratuita, sin límite de clientes y sin permanencia. El plan Pro, todo incluido por 49 € al mes IVA incl., se contrata cuando quieras.