Un cliente se va con una pieza de la que estás orgulloso, se la enseña a todo su entorno, y no vuelves a verlo hasta el año siguiente. Entre medias, nada. Su tarjeta, en cambio, se queda en su móvil, avanza en cada sesión y te da una manera de volver a escribirle. Para el estudio es un software de fidelización pensado para visitas espaciadas y tickets altos.
Gratis, clientes ilimitados, sin tarjeta bancaria. Listo en 15 minutos.
Creas tu tarjeta en línea y colocas el cartel con su código QR en el mostrador. El cliente lo escanea una sola vez con la cámara: su tarjeta se añade a Apple Wallet o Google Wallet, sin ninguna aplicación que instalar. En cada visita, escaneas su tarjeta (o tu TPV se encarga): los sellos o puntos se acumulan, y la recompensa se desbloquea sola.
En un estudio de tatuaje el modo puntos encaja mejor: un flash y una pieza de espalda no pueden valer el mismo sello. Tú decides cuántos puntos vale un euro cobrado, y el plan Plus te deja poner hasta tres hitos en el ciclo: una lámina de regalo en el primero, un descuento en la siguiente sesión en el segundo, un flash en el tercero. El proyecto largo avanza, y el cliente lo ve avanzar.
Ahí es donde más sirve: no acaba en el fondo de un bolso, espera en Apple Wallet o Google Wallet con tus colores y el nombre del estudio. Y la recuperación de inactivos del plan Pro (49 € IVA incluido al mes) le escribe a quien no pasa desde el plazo que tú fijes, seis meses por ejemplo, justo la semana en que abres fechas.
Digikart no hace la recomendación por ti. Lo que funciona: el bonus de bienvenida del plan Plus, la tarjeta del nuevo cliente arranca con puntos, y lo anuncias en el estudio, «vengo de su parte». Para quien recomienda, un detalle en su próxima sesión. Con un menor la regla no la pones tú: es autonómica, casi siempre exige el consentimiento escrito del tutor legal y algunas comunidades fijan los 16 años.
La información previa se firma en el estudio: el consentimiento informado recoge la práctica, los riesgos y los cuidados de cicatrización, y en Cataluña lo exige el Decret 90/2008. La tarjeta sirve para después. Un mes más tarde envías una notificación a todos tus clientes (plan Pro, sin SMS facturados): los retoques están abiertos. Ningún dato de salud pinta nada en una herramienta de fidelización.
La tarjeta de fidelización básica es gratuita, sin límite de clientes y sin permanencia. El plan Pro, todo incluido por 49 € al mes IVA incl., se contrata cuando quieras.