A dos calles, una cadena premia a sus habituales dentro de su aplicación y puede permitirse que se la instalen. Tus clientes vienen por el flat white y por el tostadero que has elegido, no por otra app más en un móvil lleno. En el mostrador es un software de fidelización sin descargas: la tarjeta se guarda en el wallet que ya llevan y la escaneas mientras sale el café.
Gratis, clientes ilimitados, sin tarjeta bancaria. Listo en 15 minutos.
Creas tu tarjeta en línea y colocas el cartel con su código QR en el mostrador. El cliente lo escanea una sola vez con la cámara: su tarjeta se añade a Apple Wallet o Google Wallet, sin ninguna aplicación que instalar. En cada visita, escaneas su tarjeta (o tu TPV se encarga): los sellos o puntos se acumulan, y la recompensa se desbloquea sola.
Mantén el ritmo que todo el mundo conoce: 9 cafés y el décimo invitado, y deja elegir, flat white o matcha incluidos, no solo el espresso corto. Quien pasa cada mañana completa la tarjeta en dos semanas, lo bastante rápido para no desengancharse. Con el plan Pro, la notificación de proximidad recuerda tu tarjeta a quien pasa por delante de tu escaparate a las nueve.
No, y es un buen argumento frente a las cadenas. El cliente escanea el QR del mostrador, la tarjeta se guarda en Apple Wallet o Google Wallet, el wallet que ya lleva en el móvil. Nada que instalar ni que actualizar. La app de una cadena hace más cosas, pagar y pedir por adelantado; tu tarjeta se queda ahí sin que nadie piense en ella.
Desde 2023 los vasos de plástico de un solo uso no se regalan: la ley de residuos obliga a cobrarlos aparte y a que figuren en el ticket, y tienes que aceptar el recipiente reutilizable que trae el cliente si está limpio. Quien saca su vaso se ahorra ese importe. La tarjeta no se entera: validas cada visita a mano y, si quieres, le abonas un sello extra.
El que cobra. El escaneo se hace desde la app de iPhone o desde un navegador, así que sirve cualquier móvil de la barra, incluso un sábado con refuerzo. El plan Pro (49 € al mes IVA incl.) añade cuentas de empleado, una por barista, para que cada uno valide las visitas sin tocar tus ajustes.
La tarjeta de fidelización básica es gratuita, sin límite de clientes y sin permanencia. El plan Pro, todo incluido por 49 € al mes IVA incl., se contrata cuando quieras.