El sábado por la tarde se entra en tu pastelería para darse un capricho, no para hacer la compra. Una tarta para cuatro, dos pasteles para el camino y el roscón que ya se apunta a principios de diciembre. Tu tarjeta de fidelización vive en el móvil del cliente, cuenta los euros gastados y se acuerda tanto del que viene cada domingo como de la que encarga para veinte.
Gratis, clientes ilimitados, sin tarjeta bancaria. Listo en 15 minutos.
Creas tu tarjeta en línea y colocas el cartel con su código QR en el mostrador. El cliente lo escanea una sola vez con la cámara: su tarjeta se añade a Apple Wallet o Google Wallet, sin ninguna aplicación que instalar. En cada visita, escaneas su tarjeta (o tu TPV se encarga): los sellos o puntos se acumulan, y la recompensa se desbloquea sola.
En pastelería los puntos valen más que los sellos: cuenta el importe, un euro gastado es un punto y la recompensa llega a los 100 puntos. Lo que mejor funciona no es un descuento, sino el pastel que el cliente elija de la vitrina, ese que nunca se atreve a añadir. Con Pro, la recuperación automática de inactivos va a buscar a quien no encarga nada desde las últimas fiestas.
Abónalo al recoger, sobre el total: un solo escaneo y la tarjeta lo suma de golpe. Un detalle que depende de tu hoja de encargo y no de Digikart: la señal que cobras por adelantado se presume a cuenta del precio, salvo que el encargo diga claramente lo contrario. Las arras penitenciales del artículo 1454 del Código Civil son excepcionales y se interpretan de forma restrictiva.
Puntos. El sello cuenta las visitas sin mirar el importe: sigue siendo lo más fácil de explicar cuando todos los tickets se parecen. En pastelería la diferencia entre un milhojas y una tarta para ocho es demasiado grande. Con puntos, la tarjeta sigue el gasto y cada cliente avanza a su medida. El modo se elige en la pestaña «Recompensas» y se cambia después.
De eso se encargan las notificaciones del plan Pro (49 € IVA incluido al mes, todo incluido). A principios de diciembre sale un mensaje a todas las tarjetas instaladas: se abren los encargos de Navidad y de roscón. Llegas a gente que te compró en junio y a la que nunca habrías reactivado. Sin SMS facturado, el mensaje pasa por el wallet.
La tarjeta de fidelización básica es gratuita, sin límite de clientes y sin permanencia. El plan Pro, todo incluido por 49 € al mes IVA incl., se contrata cuando quieras.